Wednesday, November 30, 2011

We'll behave like animals.

You're a bonafide rarity.

Aveces le da por extrañar cosas que se perdieron con la inocencia, con el descubrimiento de sus propias hormonas.
Llora, o más bien, suelta algunas lágrimas cristalinas, grandes, con un significado que sólo su medio limón entiende.
Un significado que va más allá de un par de coincidencias, de encuentros casuales y de: Oye, que raro volverte a ver por aquí.

Fue esa sensación la que se arrebató y se robó su sangre. Ese tic-tac que sonaba a destino, que sonaba a campanas, y sonaba a futuro.
Que olía a campos de margaritas, y a perfume caro.
Ese fuego que subía por sus entrañas y le quemaba la boca cada vez que se veían.
Sabían, dentro de sus pupilas opuestas, que esto, no era coincidencia, no era el destino, no era un verano, no fue una calle linda, no fueron las circunstancias, no fue su mejor amigo, no era amor, pero tampoco amistad, no era un noviazgo, pero no era un matrimonio.
Era todo lo contrario.
Era ver su yang, su otro yo que existiría en un universo paralelo, su medio limón, porque dulces no eran.
Un equilibrio extraño, una fuerza que los llevaba a lugares y a sentimientos que no conocían.
Un incendio que arrasaba con todo lo que tocara, sin gritos.
Muchos sarcasmos e ironías, pero nunca un tono más alto de voz.
Era una pasión que nadie jamás comprendió, que ninguno volvió a sentir.
Aquella oscuridad rojiza en la cual se ocultaban para hacer fogatas, quedó gris y llena de cenizas.
Fueron la excepción a la regla, por lo menos, ella siempre lo fue.
Era mujer, pero no era débil, tampoco fuerte. Sólo era ella.
Eso la hacía ser diferente a cualquiera.

Sí, sus dedos recorrían las curvas, los huesitos, cada secreto del otro, y cuando esto sucedía, no existía el tiempo, se volvía una medida sin sentido y sin existencia, los relojes asombrados se detenían y extrañamente decidían quedarse quietos en ese instante.
El 7 fue su número.
Tal vez, en 7 años prueben de nuevo, si quedan el uno para el otro, si los ojos de destellos verdes y un tanto vampiréscos quedan bien con los ojos oscuros, sacados de un cielo negro de eterna noche.
Si el yin y el yang deben ir juntos, o si de tanto opuesto se queman y se evaporan entre las estrellas para llegar a aquella en el sur que tenía su nombre.

Friday, November 25, 2011

(?)

I had the strangest dream last night.
Aveces se sueñan vidas más oscuras, con hombres lobos, mitos del bosque, y verdaderos muertos rondando las cabañas.
Verdaderas leyendas alrededor de los árboles, con una capa roja que se escondía entre los arbustos, hasta que se vió impresa en otro.
Aquél no era como ella, más grande, más pesado, más fuerte.
Sus dos grandes ojos eran caninos, con rasgos lobunos. Colmillos y rugidos demasiado sensuales, demasiado ruidosos y llenos de curvas.
Ella excesivamente felina, lo sorprendió con la guardia abajo, lo miró a los ojos y fin de la historia.
Explicaciones las buscan, razones las inventan, teorías las hay, pero realmente no debería importarle a nadie.
Una humana muy felina, con un algo muy canino. Sus mentes se conectaron en mitad de un bosque muy antiguo, en mitad de una guerra, y qué?
Son felices a su modo, simplemente son animales.
Animales muy vivos, muy carnívoros, muy compulsivos, muy instintivos, y muy amantes.
Eran todo un desastre.

Thursday, November 17, 2011

Cat Life.

La luna se cayó del cielo.
Amapola dejó de ser flor.
La tragicomedia se convirtió en novela.

Los cambios venían augurando buenas primaveras, un invierno calientico con muchas sábanas llenas de labial y muchas almohadas sin plumas.
Los gatos empezaron a cuidar las 8 vidas que les quedaban, ya habían desperdiciado una en el amor, en las supuestas relaciones de película, en besos llenos de vacíos literarios, en abrazos faltos de hipocresía.
Con las orejas bien puestas, y los bigotes bien peinados, disponían entonces a salir a la calle, a deslumbrar con sus pelajes perfectamente arreglados, las uñitas cortaditas para no arañar, los dientes blancos y sus filudas puntas deslumbrantes, puesto que aún podían pelear, pero no sería a muerte, se debería simplemente a un arrebato hormonal que posteriormente deberían dejar pasar. Caminaban con elegancia, con aires de grandeza, como plumas sobre el viento, como si el piso fuesen nubes y ellos, simplemente se dejaban elevar del viento.
Se creyeron inmortales y sus paticas caían ahora con la suavidad de una pestaña.
Sus ojos se agrandaron como dos bolas de cristal donde se lee un futuro un poco más sombrío, un poco más alegre, con menos lluvia y un poco más de Tequila.
Ahí fue.
En ese instante, donde un gato miró al otro, y vió en aquellas dos cristalinas pupilas un futuro delirante, aquel que no promete, no ilusiona, pero deja ver, tocar, saborear , besar y follar. Unos días gloriosos sin medida, basados en matices grises, en colores combinados en el cielo de tantas fumadas, de tantas chupadas, de tantas inyectadas.
Este gato supó entonces que esa sería la gatita con la que se casaría, a la que le juraría una de sus vidas, y le daría las otras 7 para arrebatar el mundo, revolcarse a todos los gatos, despeinarse la cola, darle una lamida a extraños, probar los países, desde el polo antártico hasta su casa.
Así, esa última vida que le juró sería de ellos dos, de nadie más, de ningún humano asqueroso cargándolo como uno de su especie, finalmente, sería una vida gatuna.
Este gato jazz jamás se imaginó que aquella gatita ya le había robado esas 7 vidas, ya había subido y bajado, y que ahora él se encontraba frente a frente con una Tormenta, y que ella se encontraba provocada por una amenaza inminente de escapar y fugarse de la gran ciudad, de correr hasta llegar a lo desconocido, de sentir el peligro de estar con un completo extraño el resto de su vida.

Tuesday, November 8, 2011

Te odio.

Te odio, con o de otra cosa.
Cosa con c de cariño.
Cariño con r de rabia.
Rabia con a de acompañar.
Acompañar con m de mentira.
Mentira con e de querer.
Querer con u de ilusión.
Ilusión con s de controversia.

Paper Bag

Y escuchaba Hunger hurts but starving works when it costs too mucho to love, y pensaba en la ironía.
No, el hambre no dolía, ayunar no funcionaba (nada servía), y amar no costaba.
Precisamente, dolía no llenar ese ideal absurdo que se encontraba en su cabeza, nada servía porque se había jodido ya todos sus órganos y todo funcionaba al revés, y podía amar a cualquiera, al mejor postor, o al peor, unas cuantas caricias, palabras lindas y ya podía amar, sin restricciones y decía que su límite era el cielo.

Qué pena, si ella supiera que los fuertes sabían esto, sabían todos los trucos y las artimañas para convencerlos, a la otra raza. Para quitarles la poca fuerza, desmantelarnos, arrinconarlos, humillarlos, y amarlos (a su modo) , a su antojo quitarles cada pluma, cada libertad y cada cabello.

Ella, había cambiado, muchos atracos cerebrales, y amorosos le habían enseñado. Ahora, habían muros, laberintos, trampas mortales y puertas giratorias en su cuerpo, se podría decir que fue una muralla china de mil kilómetros de inteligencia de largo, y 40 de dolor de ancho, su fuerza había superado a los de su raza. No era fuerte, su crueldad no era suficiente, pero ya no era débil.

No era ninguna raza, no pertenecía a ningún lado. No era normal, pero tampoco anormal.
No era sensible, pero sentía, sentía que por lo menos vivía. No era, sí era, no era, sí era.
Estaba llena de dualismos, contrarios puestos en un mismo cuerpo que se desgarraba, se libraban batallas monumentales todos los días, al desayuno, en el almuerzo, la cena, a la hora del té.

Se formaron personalidades, pasados, historias, mentiras.
Su padre fue mitómano, ilustraba la realidad un poco más colorida, su madre, la adornaba con detalles oscuros.
No se podía esperar menos de aquella chica que bandeaba sus piernas por la ciudad como si fuesen la última maravilla, pero cubría sus pechos como árabe perdida.

Ella, ya no era débil, ni fuerte. Había construído su propia raza de dualismos, una raza de artista, de mitómana, así, podía inventar su vida, desbaratarla y volverla a unir, formarla a su antojo, ser lo que quiera, cuando quiera. Sin ningún prototipo ni modelo, pues ella sería la primera y la única de su especie, superior o inferior, no importaba. Ella veía todo como una mezcla, un gris con muchas tonalidades que colapsaban y la formaban a ella, en todo su esplendor, a Ella.

Friday, November 4, 2011

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No pretendía nada, venía desnuda, sin ninguna máscara ni mentiras encima, sus poros brotaban alcohol, en sus labios se sentía el cigarrillo, pero en sus ojos se veía, se veía como dicen, el alma.
Prefiero decir que se veía su pupila contraída, las pestañas bien largas y encrespedas, los destellos verdes y miel abajo de ese centrico negro por donde dicen se ve el alma.
Yo veía sus pupilas, dos círculos negros que empezaban a dilatarse para dejar entrar más luz y poder verme en la oscuridad, yo veía retazos de vida, lienzos sin terminar entre sus ojos, carros rojos por carreteras verdes, parejas sentadas en algún café en París, veía mil líneas en las mesas, agujas por donde se inyectaban desastre, cigarrillos que ya no lo eran, humo de todos los colores y sabores, veía a su esposo José Cuervo, siendole fiel todas las noches, todas las malditas noches.
Para qué preguntar qué es el alma, si seguramente la de ella, se fugo hace rato y por sorpresa, antes que se perdiera, la agarré con mis labios y la guardé para cuando alguien la quiera de nuevo, la desea y la posea para siempre.
Y ahora, háblame de amor, recorre mi cuerpo con plumas, con tus dedos, con fuego, con alcohol, un poco de hielo y un poco menos de sal.
Relléname de caricias ariscas, de rasguños hermosos, de aullidos y desastre.