Ver círculos otra vez, redonditos, pequeños, sin fondo.
Mierda.
De los errores se aprende, yo he cometido muchos y no he aprendido demasiado.
Me balanceo entre lo inestable, lo poco saludable y lo menos aceptable.
Como un péndulo que siempre regresa a su punto de inicio, así va mi vida, de aquí para allá, de allá para acá.
Re repetir.
Re recaer.
Re revivir.
Re recaer.
Re repetir.
Y volvemos a empezar.
Como una canción que no acaba, en círculos giran las emociones, situaciones varían, los lugares cambian de país y sin embargo el corazón es el mismo.
Cómo olvidar la humillación?
Si el corazón quiere amor porque llevarle la contraria con el cuerpo.
Me dejé llevar como la veleta al viento.
Me dejé hundir como el Titanic.
Me dejé ahogar como un surfer.
Me dejé..
Ese fue el problema.
Me olvidé de mi consciencia, de la poca salud mental que queda ya.
Me concentré en mostrar un poco más el encaje negro cada noche, en ahogar mis penas , irme de putas la noche entera, olvidarte en los labios de cualquiera.
Para saber que para olvidarte sólo necesitaba un vuelo, a cualquier parte, un tiquete que dijera otro país.
Descubrirme un poco más cada noche en la oscuridad, si la soledad es la mejor enseñanza.
Que me dicten una cátedra de rehabilitación, de esas que nunca tuve.
De esas que tal vez sí necesité.
Que me enseñe la vida a olvidar tanta estupidez que lleva jodiendome las neuronas desde antes.
Que me digan , si es que me olvido, o si me olvidan, o si de pronto una noche se esfuman mis cabellos y me fumo mis ojos.