Mujer, que dentro llevas la carga de los desauciados, de los enfermos y los inválidos mentales.
Siempre con un buen cigarrillo cerca, y una sonrisa de revista.
Alegre y loca. Como buena faceta.
Dicen por ahí que quién más amor da, más lo necesita.
Amor entregas como si fuera el postre del día.
Siempre con una cereza para completar el dulce.
Dulce..
Dulce sabor que tienen los ojos, las lágrimas de tu pequeño esqueleto.
Huesitos, queridos huesitos que si tuviesen escrita su historia, no tendría que hablar y recibiría la compasión de aquellos que jamás miraron lo suficiente.
Pero quién dijo que quería compasión?
Si como buena mentirosa, dice ser fuerte, dice , qué decis?
Curvitas del infierno, o más bien carretera sin salida dirigida al vacío.
Para ver si en un más allá se lleve acabo lo que soñamos.
Lo que anhelamos con las pestañas.
Y tenemos la noción de futuro, para creer que pasaron cosas maravillosas, y decirnos.. No importa, mañana es un nuevo día. Borrón y cuenta nueva.
BORRON Y CUENTA NUEVA.
Cómo si pudiese olvidar, cómo si pudiese decirle a mis ojos que no sé llenen de esperanzas rotas.
Déjame pensar en una relación. Hmpf. Pero a quién engaño?
Fidelidad fue algo que jamás aprendí.
Traicionar todo, por el sentimiento de pérdida, de levedad, de ser nada y todo.
Marcada por el sello de los indomables, me convertí en una fiera incontrolable.
Sólo ella pudo domarme, me volvió un lindo gatito casero.
Sin embargo, mi corazón extrañaba la adrenalina, la levedad de su propio peso.
Así que mientras cantaba Somebody like you me crecieron las garras, mi pelo se alborotó, mi boca ahora estaba pintada y me encontraba caminando a donde el otro indomable me esperaba para matar aquellas sequías de pasión, de locura, de ambiguedad, de traición, hipocresía y mentiras.
Aquí me hallaba con una sensación tan conocida, las mismas frases trancando el paso del aire, los mismos colores arrebantando mi nariz, con los mismos labios en la lengua.