Muchas diferencias hay entre él y yo, contradicciones enfrascadas en un beso que poco a poco se diluyen y comprueban que queremos más de lo que decimos, y que demostramos aún más que eso.
A ninguno se nos da el don de la palabra, al menos no en ese baile absurdo ni en las tormentas eléctricas. Nos queda mejor el beso, las caricias y las horas infinitas de colisionar en nuestros ojos y creernos leves.
Me queda mejor contarte historias e inventarme mundos como Alicia, me queda mejor la curiosidad de un gato y sus mismas características evasivas a la hora de dormir.
Qué paso por mis instintos cuando lentamente me enredabas entre tu pelo y me susurrabas al oído?
Lograste agarrar entre tus manos ese suspiro perdido en el tiempo, esa niña traviesa escondida dentro del Desastre de jugar demasiado con otros y de mentir para saberse libre.
"Te volviste residente cuando sólo te había dado visa de turista."
Y no planeo escribir primero lo que vos no hayas escrito antes, siempre fui buena en llegar tarde a todo lado, a cualquier persona, y en toda situación.
Me alegro de poder escribir(te) que mis ojos de lince no se neigan al reto de los tuyos.
Ahora, sin más, sabrás que mis ronroneos son la manera de subir mi temperatura y llegar a la tuya.
Perdí la noción del tiempo, "mi calendario no tiene fecha", pero "por allá hay rumores de que tú eres la suerte de todos los colores."
~Sabina se encontró libre, no en la soledad, ni en su ausencia, se vió feliz con su mano justo en la de ella. ~