Basta creer en tus ojos, en tu mirada para seguir el camino que inventaste a través de mi cuerpo, de mi piel y mis locuras, de un camino que me encantaría recorrer junto a tus demonios, de ese camino que no es singular, que como todo esto, es plural.
Plural, como cuando uno habla de infinidad de caminos, como cuando mis pasos ya no son solitarios, como a esta bailarina que le jodieron la cabeza, el corazón, y las costillas, y le metieron un hombre entre estas, muy profundo en el pecho. Un hombre que se clavó en el alma, que tatua allí, escribe sobre los retazos y fragmentos de nuestras almas. Me metiste un nosotros, y me jodiste.
Me jodiste de la mejor forma que uno puede joder a alguien, directo y sin pretexto, en el corazón.
Casualidades, tal como Kundera lo predijo, vuelan hacia el amor, y en este caso el odio y la magia. Que tuviera cuidado me dijo él una noche, que de las metáforas nace el amor, y si supieran, que nosotros somos escritores, lectores y artistas, de nuestros versos, nuestra magia.
Magia!
Esa es la palabra, que tanto busqué pero no logré encontrar hasta que me dejé llevar entre tus ojos color Coca-cola, esos que me miran y me desbaratan y me vuelven a unir en cuestión de segundos, esos que me gustaría ver cada mañana al despertar, y cada noche al acostarme. Y es que vos, me alteraste cada huesito de mi cuerpo, cada músculo de mi espalda, les diste ese shock eléctrico que tanto necesitaban y ansiaban, te esperé, sin saberlo, te esperé.
Y como tú me recuerdas: La magia no llega tarde ni temprano, llega cuando tiene que llegar.
Sí, estoy de acuerdo. La magia, tú, llegaste a mi vida justo cuando tenía.
Justo cuando todo se veía al borde del abismo, de uno profundo y lleno de espirales rojos.
Llegaste para voltearme, para empujarme de frente contra el abismo opuesto, ese que estaba inundado de escritos, de letras, de música, de arte, de ti!
Tú..
Tú eres la espuma de mi cerveza, la música de mis bailes, las metáforas de mis letras, las partituras de mis cantos, la conexión entre las casualidades, y aún más importante y sin dudarlo, eres parte de mí.
Eres parte de mis versos, de mis locuras, de mis impulsos, y de mi alma.
Eres parte de mi alma.
Seguiré escribiendo, hasta que el tiempo me deje, hasta que mi cuerpo me deje, para poder reunir un día todos nuestros mil lenguajes, y dejarte claro que es lo que yo siento por vos y que eres para mí, para la vida que vos me haces vivir!
(Quiero regresar siempre a ti, recorrer todos los caminos que me lleven a tus labios y tus manos, me voy a ratitos para volver a tu pecho de una manera distinta, con algo diferente en mí, para siempre causarte esa sensación de que nos volvemos a besar por primera vez, y de que en ese beso, recordamos vidas pasadas, recordamos que tú y yo cruzamos nuestros pasos, esperando caminar tan lejos como nos permita el tiempo.)
Para ti, estas letras.
Para ti, mis bailes.
Para ti, mis sonrisas.
Para ti, mis pasos.
Para ti, todo.
Para ti, yo.
No comments:
Post a Comment