No sé cómo sacar esas palabras. No sé cómo hacer para que sean agradables, no sé cómo hacer para no molestarte, para no llenarte de cargas sin sentido. No sé cómo mantener mi promesa.
No sé cómo hacer para estar completamente bien si te vas dos días antes del 13, si regresas 6 días después del otro 13.
Hago cuentas mentalmente en mi cabeza cada día, no sé cómo pararlas.
No es que esté mal, no es que presienta que vaya a estar mal todo el tiempo.
Es que te he dicho que eres mi vida, que eres lo más importante en ella, y te extrañaré.
Te extrañaré como si faltase la mitad de mi cuerpo, la mitad de mi sangre, la mitad de mis locuras y aventuras.
Me harás falta en cada segundo, porque estarás lejos, donde sé que no podré hablarte todo el día por un aparato del demonio, donde sé que tendremos que ponernos citas todos los días a ciertas horas.
No quiero perderte mientras estás allá, no quiero perderme mientras no estás.
Siempre estaré contigo, eso, eso te puedo asegurar.
Sin importar dónde esté.
Sigues en mi cabeza, cada hora.
Pero no sé, no sé cómo decir esto sin arruinar estos días, sin... cargarte con mis emociones tontas y cliché que me hacen sentir como una apegada, dependiente, intensa.
No queda mucho más por decir a esta hora de la melancolía, de la putísima hora donde pienso que quiero irme de vacaciones contigo.
Te amaré hasta el día que mis pulmones tomen la última bocanada de aire, hasta mi última sonrisa, y mi último beso.
Que claro, será contigo.
Estás tan dentro de mí, que ya no logró diferenciar, donde termino yo y empiezas tú.
Pero me gusta así, mezclado, juntos, nosotros. Plural.
Sólo debía decir que te extrañaré.
Me harás falta.
A eso iba cuando empecé a cambiar de voz, pero sabía que no debía, que no era la hora, que estábamos felices, que para qué molestar como siempre con mi lado oscuro que ofrece galletas, al parecer llenas de cosas amargas con las que no debería cargarte.
Sé que soy un desastre y lloro cuando no debo, sé que las cosas no siempre salen perfectas, sé que en parte es mi culpa. Sé no soy predecible muchas veces y eso complica.
Pero dios, amo su coraje de quererme así.
Amo su coraje de cuidarme así.
Su valentía de quedarse conmigo, siempre.
No comments:
Post a Comment