Búscame, encuéntrame, que ya no sé cómo acercarme.
Dejé de ser perfecta y perdí el tacto para presionar.
Por favor no te alejes, no te vayas.
Nunca estuve tan segura de algo en mi vida.
No me dejes.
Y qué patética soy rogándole a un hombre que no me deje, que no me olvide.
Pero es que es el amor de mi vida!!
Y qué? Acaso te va a curar ?
No, precisamente no me va a curar ni a juzgar. Sólo creo como un ciego, que me amará, que me amará siempre, aún en silencio, aún con rabia, que agarrará mi mano cuando entramos a un sitio nuevo porque sabe que no me gusta la gente nueva, que me abrazará cuando esté incómoda, o triste, o feliz, o sólo por que sí, o porque quiere sentir mis tetas.
Eso te va a arruinar.
No, nunca! Nunca me arruinaría el amor de mi vida, y qué si la promesa nunca se mantiene, si vivimos en un mundo donde ninguna verdad es absoluta. Claramente si queríamos vivir juntos toda la vida, sabíamos que nos íbamos a lastimar, a joder el alma, pero que seguiríamos ahí. Que nuestro límite es otra galaxia.
Y acaso no te sentías olvidada? Por qué se lo niegas entonces?!
Porque jamás fue verdadero e intencional, porque fue solo un error, así como de esos que uno borra con corrector, sólo que mi corrector es el amor, son las ganas de vivir a su lado, el sueño mismo de encontrar-te, de encontrar a alguien como él.
Seguramente lo leerás, y créeme que desde que prometi-mos nunca lastimar-nos, supe que jamás sería cierto, porque el amor duele, el amor quema y mete el dedo en la herida, porque el amor es el responsable de echar limón y sal a la herida abierta, porque soy una chica que lee y escribe, porque amores que matan, no mueren.
Porque sé que si las relaciones fueran fáciles no valdrían la pena, porque la paciencia que no tengo nunca, la ahorro para tí, para tus mañas, tus vicios, tus palabras sin sentido, tus borracheras, para todo lo más imperfecto que amo y es perfecto para mí.
Porque me podrías olvidar completamente, y sé que te picaría no haberte acordado de Sabina, no haberte humillado un poco más para alegrarme el 'ego', que te picaría no haberme aconsejado, no haberte hecho el sabio para decirme qué tenía que hacer. Y es que no engañamos a nadie cuando decimos(digo) que te gusta mandonear, que te gusta las cosas a tu manera, que te gusta ser el que impone, y que te gusta que por más terca y rebelde que sea, te siga, te complazca, te haga, te ponga, te aquello. Y no me siento sometida, me siento contenta, lo hago con gusto, si espero lo hago con calma, si te beso lo hago con pasión.
Y si no te creo no es porque no piense que puedas hacerlo, es porque aprendí que si no espero nada, todo será una sorpresa, todo será mejor, todo me alegrará.
Yo soy mujer y tengo ovarios valientes que te aman, que te idolatran con tus defectos, por irónico que suene, que te aman, hasta con el último pedazo de mi ser.
No comments:
Post a Comment