Si me boto a la autopista delante de mi carro, si me hago una emboscada en el camino hacia mi cielo.
Suele pasarme.
Salí un poco descuadrada, con los tornillos un poco mal puestos.
Un poco de sal me faltaba también.
Y es que caer se siente tan bien.
Vértigo mío, compañero herrante.
Empújame despacio, con ganas.
Mírame a los ojos y mandame al abismo.
Caer más bajo que abajo.
No comments:
Post a Comment